Cinco hábitos nocturnos que podrían aumentar el riesgo de sufrir un derrame cerebral, y formas sencillas de protegerse.

5. Horarios de sueño irregulares

Acostarse a horas completamente diferentes cada noche altera el ritmo circadiano (el reloj biológico). Los estudios demuestran que los patrones de sueño irregulares, combinados con la falta de descanso, pueden casi duplicar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  • La constancia es clave: tu cuerpo necesita previsibilidad para regular las hormonas y la presión arterial.

  • Cómo estabilizar:

    • Establece una hora objetivo para ir a dormir.

    • Utilice señales sensoriales: atenúe las luces o escuche música suave 30 minutos antes de la hora prevista.

    • Limita las siestas diurnas a un máximo de 20-30 minutos.

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