Cinco hábitos nocturnos que podrían aumentar el riesgo de sufrir un derrame cerebral, y formas sencillas de protegerse.

4. Comer comidas copiosas o picar entre horas hasta altas horas de la noche.

Una cena copiosa justo antes de acostarse o comer algo a altas horas de la noche interfieren con el descenso natural de la presión arterial que debería producirse durante la noche. Diversos estudios relacionan comer después de las 9:00 p. m. con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

  • El impacto: El cuerpo se centra en la digestión en lugar de la recuperación celular, lo que también favorece el aumento de peso y los trastornos metabólicos.

  • Mejores hábitos alimenticios:

    • Intenta terminar tu última comida al menos 2 o 3 horas antes de irte a la cama.

    • Si tienes hambre, opta por opciones más ligeras como un puñado pequeño de frutos secos o yogur natural.

    • Céntrese en cenas ricas en nutrientes: verduras, proteínas magras y cereales integrales.

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