Una ciencia contemporánea, práctica y concreta. Los ciclos de sueño cambian naturalmente con patrones de sueño obligatorios y fragmentados, lo que hace que los despertares tempranos sean más frecuentes. Las bajadas nocturnas de azúcar en sangre pueden deberse a la falta de sueño, especialmente si se consumió demasiado o muy poco azúcar antes de acostarse. Los cambios hormonales, el estrés e incluso la ansiedad leve pueden desencadenar una reacción en el cuerpo.