Lo que nuestra hija pensaba que era un simple dibujo natural en el árbol resultó ser un peligroso grupo de orugas venenosas conocidas como Lonomia.
Estos insectos son maestros del camuflaje, mimetizándose tan perfectamente con la corteza que a menudo se les confunde con musgo o con parte del propio árbol.
El simple contacto puede ser mortal.
Las orugas de Lonomia son altamente venenosas.