Hornea las rebanadas:
Coloca las rebanadas en la bandeja para hornear preparada, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que se expandirán ligeramente durante la cocción. Hornea durante aproximadamente 12 a 15 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Para terminar y disfrutar:
Una vez horneadas, deja enfriar las galletas sobre una rejilla. El resultado es un pastel de nueces glaseado con una textura que se deshace en la boca y un sabor deliciosamente dulce, realzado por el ligero amargor de los pistachos y la acidez de los arándanos.
Este pastel es perfecto con café o té, y también se puede guardar en un recipiente hermético durante varios días, ¡aunque dudo que duren tanto sin ser devoradas!