De lo local a lo global
Esta celebración ya no se queda solo dentro de las fronteras mexicanas; la UNESCO la inscribió en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Además, el cine internacional (como la famosa película animada Coco) ha ayudado a transmitir esta profunda conexión humana y emocional al mundo, dejando claro el mensaje principal de esta fiesta: “Una persona no muere cuando la entierran, sino cuando sus seres queridos la olvidan”.