La técnica de Valsalva (9/12)
Aunque el nombre, maniobra de Valsalva, suena complicado, ¡el método en sí es simple! Tápese la nariz, cierre la boca y sople suavemente como si se estuviera sonando la nariz. Esta técnica ayuda a igualar la presión entre el oído interno y externo.
Ajo y aceite de coco (10/12)
El ajo tiene poderosas propiedades antibacterianas, perfectas para esto. Machaque un diente de ajo, mézclelo con aceite de coco tibio y aplique unas gotas en el oído para combatir una posible infección.
La cebolla caliente (11/12)