“Quita las manchas en profundidad en el interior de la correa” . Era el famoso reclamo de los anuncios de una conocida lejía en los años ochenta . Aquella botella de lejía de 5 litros que de pronto salió de la bolsa de una abuela perfectamente almidonada con camisa blanca parecía ser la panacea de todos los males; lo más importante, garantizó una ropa impecable (sin inconvenientes no deseados).
¿Qué es el blanqueador?
La lejía es una solución con un olor particularmente acre , cuyo componente principal (5 %) es un compuesto químico conocido como hipoclorito de sodio. Es precisamente el poder oxidante de este compuesto lo que hace que la lejía sea ideal para diversos usos: desde blanquear ropa incluso a bajas temperaturas hasta desinfectar suelos y sanitarios. Sin embargo, siempre se recomienda manipular la lejía con especial cuidado, protegiéndose con guantes de goma: esto se debe a que es un producto