Ciertas actividades laborales y físicas extenuantes pueden causar artrosis prematura. Este es el caso, por ejemplo, de los transportistas y colocadores de azulejos, cuyo trabajo diario ejerce una gran presión sobre las articulaciones. Algunos deportes practicados con regularidad y a un alto nivel, como el rugby, el fútbol, la danza o el béisbol, pueden provocar artrosis en las rodillas, las caderas y los hombros.
Finalmente, ciertas anomalías morfológicas, como las displasias o las subluxaciones, pueden causar osteoartritis de cadera o rodilla.