Debilidad inusual en un brazo o una pierna.
Esta podría ser una de las primeras señales del motor.
2. Pérdida del equilibrio y caídas frecuentes
La coordinación se dificulta, especialmente en terrenos irregulares.
Algunos describen una sensación de “piernas débiles” o una marcha inestable.
3. Calambres y fasciculaciones musculares.
Las fasciculaciones son pequeñas contracciones musculares involuntarias visibles bajo la piel (a menudo en los brazos o las pantorrillas).
Pueden ser frecuentes y molestas.
4. Dificultades del habla
Algunos pacientes notan una voz más débil, dificultad para hablar con claridad o problemas para articular bien.
Este es un síntoma típico cuando la zona afectada involucra los músculos de la cara o la garganta.
5. Pérdida de destreza
Cada vez te resulta más difícil:
Para escribir
Para agarrar objetos específicos
Escribe en un teclado
Esto podría reflejar un deterioro de las neuronas motoras superiores.
6. Fatiga muscular excesiva
La fatiga anormal y persistente, incluso después de un esfuerzo mínimo, es un síntoma común.
7. Dificultades para tragar
En una fase temprana, pueden aparecer dificultades para tragar, sensación de ahogo o de que la comida se queda atascada en la garganta.