Vitamina K2: dirige el calcio hacia los huesos y evita que se acumule en los tejidos blandos.
Magnesio: potencia la acción de la vitamina D y limita el exceso de calcio.
Estos tres elementos forman un trío esencial para mantener el equilibrio del organismo.
Ejercicios sencillos para recolocar los cristales.
Además, puedes practicar ciertos ejercicios que ayudan a recolocar los cristales. Estos movimientos suaves, frecuentemente recomendados por fisioterapeutas, ayudan a que los otolitos vuelvan a su posición original.