Las alfombras pequeñas, los tapetes decorativos y las esquinas levantadas son una de las principales causas de tropiezos y caídas en personas mayores. Aunque parezcan firmes durante el día, en la oscuridad o al levantarse con sueño es muy fácil pisar mal el borde y perder el equilibrio.
- Retirar tapetes innecesarios cerca de la cama.
- Fijar las alfombras al piso con cinta antideslizante.
- Preferir pisos despejados, especialmente en el trayecto hacia el baño.
2. Dispositivos electrónicos con luz azul
Televisores encendidos, celulares en la mesa de noche, tabletas o relojes con pantallas brillantes emiten luz azul que interfiere con la producción de melatonina, la hormona responsable de inducir el sueño. En personas mayores, cuyo ritmo circadiano ya tiende a alterarse, esto puede traducirse en insomnio, despertares frecuentes y descanso de mala calidad.
Lo recomendable es apagar pantallas al menos una hora antes de dormir y mantener el celular alejado de la almohada. Si se necesita un reloj, conviene elegir uno con números grandes y luz tenue.
3. Cables, extensiones y enchufes a la vista
Los cables de lámparas, cargadores, ventiladores o calefactores que cruzan el suelo son un riesgo importante de tropiezos. Además, las extensiones sobrecargadas pueden generar fallas eléctricas o incluso pequeños incendios durante la noche.
- Organizar los cables a lo largo de las paredes o con sujetadores.
- Evitar las extensiones múltiples cerca de la cama.
- Revisar el estado de los enchufes y reemplazar los que estén sueltos o dañados.
4. Muebles inestables o con bordes filosos
Sillas con respaldo flojo, mesas pequeñas con esquinas puntiagudas o cómodas demasiado altas pueden convertirse en obstáculos peligrosos. Muchos adultos mayores se apoyan en los muebles al levantarse, y si estos no son firmes, el riesgo de caída se multiplica.
Se recomienda revisar que cada mueble cercano a la cama sea estable y, de ser posible, colocar protectores acolchados en las esquinas. También es útil tener una mesa de noche resistente, donde apoyarse al sentarse o ponerse de pie.
5. Medicamentos sin organizar en la mesa de noche
Tener varios frascos de medicamentos sueltos, mezclados o sin etiqueta clara puede llevar a confusiones graves, especialmente al tomarlos en la madrugada con poca luz. Algunos errores comunes incluyen duplicar dosis, confundir un somnífero con un analgésico o tomar el medicamento equivocado.
- Usar un pastillero semanal con divisiones por día y horario.
- Mantener una lámpara cercana para leer las etiquetas con claridad.
- Guardar solo los medicamentos necesarios para la noche, no toda la farmacia personal.