Y si habitualmente utilizamos el zumo la pulpa y la piel de los limones por qué deberíamos tirar las semillas? A continuación se muestran algunas formas de aprovecharlos al máximo
Una vez que hayas terminado de usar el limón, reserva las semillas y enjuágalas cuidadosamente con agua a temperatura ambiente usando un colador. Luego pásalos sobre una toalla de papel y sécalos bien luego equípate con unas pinzas y comienza a pelar las semillas, quitando la piel que las recubre.
Luego toma un recipiente pequeño como un tarro de yogur y llénalo con un algodón húmedo. Coloca la semilla en el algodón y déjala reposar durante al menos una semana. Al cabo de unos 7 días, la semilla habrá dado paso a un pequeño brote