Sentirse inseguro al levantarse de la cama, notar que las bolsas del supermercado pesan más que antes o evitar subir escaleras por miedo a perder el equilibrio no es algo raro… pero tampoco debería normalizarse. Muchas personas mayores viven este cambio en silencio, pensando que “es la edad”. La realidad es más incómoda: la pérdida de masa muscular puede avanzar sin avisar, robando fuerza y autonomía poco a poco. Pero aquí viene la buena noticia… hay pequeños hábitos diarios, como incluir ciertas semillas en la alimentación, que pueden formar parte de una estrategia sencilla para apoyar la salud muscular. Y lo más interesante lo descubrirás hacia el final.
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